Domingo 28 de Diciembre del 2008
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Las niñas del Cumbres por Cristián Warnken

Porque la tierra les es ahora extraña; nosotros las buscamos aquí.Porque habitan otra alegría, nosotros no dejamos de llorarPorque en el silencio ellas danzan, nosotros ya no podemos caminar.Porque las palabras sobran en sus labios; a nosotros nos faltan,y duele más.Porque ellas nos miran por dentro; nosotros ya no podemos mirar.Porque ellas alaban la noche, nosotros pedimos más luz.Porque ellas ignoran el tiempo, cada hora nos duele al pasar.Porque con ellas floreció el desierto, nosotros buscamos el mar.Porque ellas son leves y aéreas, nuestros pies nos pesan acá.Porque ellas sueñan con aire, ya no podemos respirar.Porque ellas se van y no vuelven, nosotros no nos sabemos quedar.Porque ellas nunca se perdieron, nosotros no las pudimos encontrar.Porque ellas son luz, nosotros pesamos.Porque ellas van a nacer, nosotros morimos.Porque ellas son, nosotros por fin seremos.¡Porque de su viaje de estudios ya volvieronnosotros en el no saber, sabremos!SantiagoDiciembre 2008"Con ellas floreció el desierto"29 de agosto de 2008


 

Julio Martínez por Pedro Carcuro

Era una tarde perfecta la del 15 de octubre. Tenía el raro equilibrio de un día de primavera sin esmog. Era el atardecer en el Estadio Nacional. Parecía que la cordillera se podía tocar con las manos. Delante de ella un montón de banderas que se movían al ritmo de la brisa. Había más de sesenta mil personas y casi todos, sin exclusión, nos preparábamos para la gran fiesta.Comentando para la radio, me atreví a decir que era una tarde "martiniana". Allí estaba todo, no faltaba nada. Se conjugaban los elementos en cabal armonía, para que la prosa incomparable del Maestro narrara lo que más tarde sería una noche de todos los tiempos.La pena es que Julio Martínez no estaba físicamente en el Estadio Nacional.¿Podrá alguien, alguna vez, contarnos con esa voz tan singular, con esa emoción que nacía desde tan adentro, con ese vocabulario simple, directo y preciso, lo que vivimos esa noche en el Estadio Nacional?Nadie, nunca, jamás.Al momento del gol de Orellana, cuando se plasmaba la victoria sobre Argentina, todos los que estábamos allí escuchamos con fuerza única ese ¡¡¡justicia divina!!!, acuñado 46 años antes, cuando el fútbol chileno obtenía el bronce mundialista. Era difícil aceptarlo, pero Julio Martínez no estaba para compartir con todos nosotros el que quizás haya sido el triunfo más importante en la historia del fútbol chileno.Por estos días, en que con tanta facilidad, con impudicia total se hace "periodismo de periodistas", con el único afán de destruir, desprestigiar y dar un salto en el despiadado escalafón de la fama, cuánta falta hace Julio Martínez. Su decencia y transparencia son cada día más imprescindibles. Un pequeño legado.Cuando termina el año, nace espontánea una reflexión muy personal. Para la noche de año nuevo teníamos un compromiso ineludible. Cenábamos junto al mar, compartiendo la mesa de Arístides Papa, nuestro gran amigo, que no quiso dejarlo solo a Julio y se fue con él. La del 2007 fue la última cena. Todos nos abrazábamos y disfrutábamos como niños de los fuegos artificiales. A Julio nadie lo encontraba. Por fin apareció en un rincón perdido. Como era su costumbre, estaba en posición firme junto a una vieja radio entonando la Canción Nacional.¡¡¡Grande Julio!!!"¿Podrá alguien, alguna vez, contarnos con esa voz tan singular, con esa emoción que nacía desde tan adentro, con ese vocabulario simple, directo y preciso, lo que vivimos esa noche en el Estadio Nacional?"."Irrepetible"23 de junio de 1923 - 2 de enero de 2008




 

General Alejandro Bernales por Felipe Harboe

La muerte del general Alejandro Bernales y su comitiva marcó este año. Con su partida se fue uno de los mejores liderazgos que haya tenido Carabineros de Chile, un hombre que supo combinar la asertividad y el don de mando con la sencillez y afabilidad.Su deceso generó en Chile un sentimiento de unidad. Como en escasas ocasiones, la gente salió a la calle a manifestar su dolor, a apoyar a su familia y a relevar su figura. En pocas horas, Alejandro se transformó en el "general del pueblo" y miles de personas le recordaron por su facilidad de diálogo con los más pobres, los que no son noticia. Desde todas tendencias políticas, las clases sociales y los sectores de la sociedad, se le reconoció su lealtad con Chile y con su institución.Estoy seguro de que se le recordará como un hombre que enfrentaba directamente los duros momentos vividos desde su cargo, como el asesinato de sus carabineros, pero que también era capaz de reír con la felicidad de los suyos, de sufrir con el dolor y la injusticia.En lo personal, su partida dejó un vacío inmenso. Se fue un amigo cercano, con el cual formamos complicidades en pos de Chile y del cumplimiento de los mandatos que la Constitución y las leyes nos encomendaban; una persona que fue un apoyo fundamental para mi gestión, que en ocasiones me orientó y con la cual logramos avances sustantivos en el trabajo conjunto Gobierno-Carabineros, en función de un objetivo mayor: mejorar la seguridad para nuestra gente, ya no desde la teoría reflexiva, sino desde la práctica fundada. Con él compartíamos el anhelo de que algún día la clase política entendiera la seguridad como política de Estado.No sería justo escribir esta columna sin considerar a aquellos que constituyeron el pilar fundamental en la gestión de Alejandro y que lo acompañaron siempre. A Teresita, su esposa, compañera, con quien construyó una sólida familia, sin la cual su vida no habría tenido el mismo significado. Al comandante óscar Tapia, excelente oficial y leal compañero que junto a Carolina Reyes, su esposa, también viajaban en ese fatídico helicóptero. Al comandante Ricardo Orozco, quien lo apoyaba permanentemente, y al capitán Mauricio Fuenzalida.Todos ellos perdieron la vida el 29 de mayo de 2008 y, sin duda, pasarán a la historia como quienes dieron la vida al servicio de la patria."El general del pueblo"29 de enero de 1949 - 29 de mayo de 2008




 

Heath Ledger por Santiago Cabrera

El 22 de enero de 2008, el mundo perdió a uno de los mejores actores y una de las mayores promesas de su generación. A la temprana edad de 28 años, Heath Ledger murió de una sobredosis accidental en su departamento de Nueva York. Inevitablemente, habrá comparaciones con James Dean y River Phoenix, actores que, como él, también se caracterizaban por interpretar seres al margen de la sociedad y personajes conflictivos.Con una impresionante carrera en Hollywood que duró menos de una década, Heath Ledger logró reconocimiento dentro y fuera de la industria basado exclusivamente en sus dotes de actor.Alejado siempre de la farándula que rodea y muchas veces toma protagonismo en la industria del entretenimiento, Heath Ledger deja un ejemplo de alguien dedicado a su arte, dedicado de manera profunda y honesta. Nos lega una variedad de personajes llenos de complejidad y humor; personajes desafiantes, algunos de ellos en películas controvertidas como "Brokeback Mountain" (Secreto en la montaña), por la que se ganó una nominación al Oscar por su interpretación de un cowboy gay.Nacido en Perth, en el oeste de Australia, en 1979, Heathcliff Andrew Ledger era el hijo de una distinguida familia. Su padre, ingeniero minero, y su madre, profesora. Desde temprana edad, Ledger quería actuar y comenzó a ganarse roles en la TV australiana y en películas. Ledger fue inicialmente tildado sólo como otra cara bonita pero hizo todo lo posible por opacar su aspecto buenmozo y sacar a luz la desesperación de una serie de personajes complejos. Cómo olvidar su Guasón en la última "Batman", que seguro pasará a ser leyenda como uno de los mejores villanos del cine.Era tímido, dicen, y hablaba poco. Una persona de un encanto especial y de una modestia refrescante. Daniel Day Lewis dijo de su performance en "Monster's Ball" (2002) que "parecía casi un ser que no estaba completamente formado, retractándose de sí mismo, de su padre, de su vida e incluso de nosotros".Así era Heath, un artista generoso que le abría su alma al público y lo invitaba a ver lo más hondo de su ser. Un actor de cualidades poéticas."Un actor de cualidades poéticas"4 de abril de 1979 - 22 de enero de 2008




 
Se fueron en 2008
Obituarios de "El Mercurio"

Este año, tanto Chile como el mundo sufrieron la pérdida de importantes personalidades, muchas de ellas históricas en sus ámbitos, ídolos e íconos. Por ello, "El Mercurio" les pidió a diez plumas que rindieran un último homenaje a Julio Martínez, Heath Ledger, Volodia Teitelboim, Ana González, Gerardo Rocha, Alejandro Bernales, Yves Saint-Laurent, las niñas del colegio Cumbres, Paul Newman y Ricardo Claro.




 
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